Aprender a respirar

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MADRID, 8 Abr. (Infosalus/EP) -

   Cuando decimos en ocasiones que algo es tan fácil como respirar en realidad se alude a la habilidad natural con la que el organismo ejecuta un proceso básico sin un esfuerzo consciente. Sin embargo, aprender a respirar de forma adecuada forma parte del entrenamiento de actores, deportistas, cantantes, médicos o mujeres gestantes y como, para casi todo, existen unas reglas básicas que en muchos casos desconocemos.

   Según explica a Infosalus Ulyses Villanueva, autor de ‘Mindfulness. Meditación para gente de alto rendimiento‘ (Kolima, 2014), respirar es un estado de ánimo y sobre todo una herramienta muy útil para controlar el estrés y el dolor, dos aspectos básicos de la salud global.

   La finalidad principal de la respiración es la hematosis, es decir, transportar oxígeno a través de la sangre y eliminar dióxido de carbono transformando en los pulmones la sangre venosa en sangre arterial.

   Una respiración más profunda permite abastecer de mayor cantidad de oxígeno al organismo y a los músculos, lo que permite que éstos ejerzan mejor su función y estén más preparados para soportar esfuerzos y prevenir tensiones, señala Villanueva.

   En realidad, como señala Villanueva en su libro, el cuerpo ya utiliza la respiración de manera consciente para aguantar el dolor (reteniendo el aire), acompañar un movimiento (como mantener el equilibrio), cambiar estados de ánimo (suspirar) o relajarse (respirando profundamente se ralentiza el tono corporal).

   Para quienes no se contenten con los mecanismos más automáticos y deseen tener un mayor control sobre su respiración Infosalus ha preparado con la ayuda de Villanueva algunos de los que podrían ser los capítulos cotidianos del diario básico para aprender a respirar:

1. Respirar como fin: respiramos unas doce veces por minuto y en muchos casos esta respiración es corta y con ella no se aprovecha toda la capacidad pulmonar. Tomar conciencia de cómo respiramos es el primer paso para ampliar esta capacidad del organismo y utilizarla en nuestro beneficio. Para ello, Villanueva aconseja detenerse un momento a respirar despacio, colocar la mano sobre el estómago y notar cómo se hincha y se deshincha sucesivamente para dejar al cuerpo relajarse y sentir los beneficios de esta práctica.

2. Tipos de respiración: se puede distinguir al menos entre respiración clavicular, muy acortada se realiza con la parte alta de los pulmones y por sí sola se asocia a momentos de nerviosismo y ansiedad; respiración torácica, la más común y automática entre la mayoría de personas; y respiración abdominal, la más saludable pues incluye además la intervención de las dos anteriores consiguiendo una mayor oxigenación del organismo.

3. ¿Es posible entrenar la respiración?: para ejercitar de forma consciente la musculatura implicada en la respiración y aumentar su capacidad se puede emplear la retención de aire (apnea). En el caso de los músculos inspiradores, se realiza una inspiración profunda por la nariz y se retiene el aire mientras se cuentan mentalmente unos segundos para dejarlo ir despacio luego por la nariz. Para fortalecer los músculos espiradores, realiza una respiración profunda y tras expulsar el aire retén la respiración a pulmón vacío contando unos segundos para retomar la inspiración sin prisa y de forma controlada. La clave del fortalecimiento de estos músculos se encuentra en soltar y retomar el aire de forma lenta.

4. Las claves del éxito: se encuentran en aprender a realizar la respiración abdominal y aplicarla como respiración de base.

* Es útil dividir el tronco en estómago, tórax y clavículas y entrenar de forma separada varias veces la respiración con cada una de estas zonas.

* Las manos, situadas sobre cada zona, nos pueden ayudar a ser conscientes de cómo tomamos el aire y lo soltamos.

* El paso a la respiración abdominal supone realizar un único ciclo respiratorio que comienza por hinchar el estómago, ensanchar los pulmones hasta su parte superior cercana a las clavículas para luego ir soltándolo despacio.

* Al principio las tres fases serán muy marcadas hasta que la costumbre desdibuje los límites y automatice el proceso.    

5. La herramienta más fácil de transportar: se puede emplear la respiración para combatir la tensión y el estrés, cambiar de perspectiva ante un problema o buscar una idea creativa sólo hay que detenerse en cualquier momento del día y dedicar 5 minutos a respirar de forma consciente.

Villanueva señala que es algo que se debe trasladar al ambiente de trabajo y para ello hay que aprender a hacerlo en casa. Aunque eso sí, señala el autor, no hay que forzar al cuerpo, sólo hay que sentir los beneficios para que sea el mismo organismo el que sienta la necesidad de utilizar la respiración de forma consciente.

6. Beneficios visibles: son rápidos, explica Villanueva, y empiezan por la piel que recupera una tonalidad más saludable y menos grisácea. Un mayor aporte de oxígeno aumenta la fuerza muscular y disminuye los riesgos de lesiones y además incrementa la sensibilidad a los estímulos externos. Aumentan los niveles de equilibrio físico y con ello de bienestar emocional, apunta.

7. Ventajas e inconvenientes: los beneficios son más evidentes en las personas que viven con mucho estrés y en aquellas que están saliendo de una enfermedad. Sin embargo, los fumadores deberían dejar de fumar antes de ejercitar su respiración ya que con una respiración más profunda el humo del tabaco alcanzaría más tejido pulmonar multiplicando hasta por diez su efecto dañino, concluye Villanueva.

LOS ERRORES MAS COMUNES A LA HORA DE CORRER

MADRID, 22 Mar. (Infosalus/EP) -

correr

   Junto a caminar, correr es la actividad física que más seguidores tiene pero po

cas son las personas que se plantean acudir a un médico especializado en actividad deportiva para seguir un entrenamiento ajustado a su estado físico. En muchos casos Internet, un amigo o el dependiente de una tienda de artículos deportivos terminan siendo la fuente de información que empleamos para echar a correr.

   Según explica a Infosalus Pedro Manonelles, presidente de la Federación Española de Medicina del Deporte (FEMEDE) y director de la Cátedra de Medicina Deportiva de la Universidad Católica San Antonio de Murcia, lo más importante cuando se decide comenzar a realizar una actividad deportiva como correr, au

nque sea en el ámbito privado del ejercicio físico, es consultar con un especialista en Medicina del Deporte para evaluar las condiciones físicas de las que se parte y adoptar un programa adaptado de entrenamiento.

Manonelles señala que no se requieren condiciones físicas excepcionales para correr, únicamente es necesario adaptar el ejercicio a las posibilidades o condiciones físicas de cada persona. Los beneficios y mejoras físicas son más visibles en personas menos entrenadas, ya que quienes corren de forma habitual parten de un nivel que les deja poco margen para mejorar.

 

A pesar de que el experto advierte de que hay que ser prudente a la hora de comenzar a correr o participar en carreras populares, señala que realizar cualquier tipo de ejercicio es siempre más saludable que no hacer ninguno.

En cualquier caso, Manonelles señala que hay que evitar cualquier tipo de competitividad que haga forzar en exceso el organismo y dar un sentido lúdico a la carrera. Lo importante, señala el experto, es que la persona se plantee la puesta en marcha de un programa de actividad física regular, cuyo mantenimiento sí tiene beneficios para la salud en contraposición a estas prácticas esporádicas.

A continuación el especialista apunta a Infosalus los condicionantes que deben ser tenidos en cuenta cuando se comienza a correr:

REALIZAR UN ANÁLISIS MÉDICO

Hay que ponerse en manos de un profesional de la salud deportiva para realizar un chequeo exhaustivo de la condición física. Este estudio incluye los siguientes apartados:

*Historia clínica, que incluye los riesgos cardiovasculares y los factores de riesgo personal a través del estudio de los antecedentes personales y familiares. Es clave para evaluar el riesgo de muerte súbita.

*Estudio del aparato locomotor a través del análisis de los apoyos plantares y de las desalineaciones corporales ya que la carrera supone un trabajo físico que puede alterar estructuras en las que exista algún tipo de defecto.

*Análisis ponderal que mide a través del fraccionamiento del organismo el peso de grasa, músculo y hueso.

*Electrocardiogramas: en el caso de los menores de 45 años en la mayoría de los casos el electrograma en reposo es suficiente pero en los mayores de esta edad hay que hacer también un electrocardiograma de esfuerzo que busca detectar una posible cardiopatía isquémica.

CONDICIONES AMBIENTALES

Es clave considerar que se corre al aire libre, por lo que las temperaturas elevadas y de humedad son elementos que no se pueden obviar y que condicionan las horas del día a las que hay que correr y la hidratación necesaria. Cuando los termómetros suben hay que evitar las horas centrales del día y correr por la mañana o al caer la tarde.

HIDRATACIÓN

La regla básica es que a mayor distancia recorrida mayor es la hidratación que se necesita. En términos generales hay que tener en cuenta una serie de consideraciones:

Cada persona presentará necesidades distintas de hidratación según las condiciones personales y del ambiente.

Cuando se corre durante menos de 30 minutos no suele ser necesario beber agua y si es por debajo de una hora es suficiente con tomar agua.

Por encima de una hora corriendo se deben tomar bebidas específicas para deportistas que aportan las sales minerales y los elementos energéticos que necesita el organismo.

PLANIFICAR LA ACTIVIDAD

Es importante contar con asesoramiento especializado para realizar cualquier deporte pero como punto de partida es necesario seguir unas sencillas reglas:

*Realizar estiramientos iniciales y calentar: en carrera el calentamiento consiste en realizar un trote suave antes de comenzar a correr.

*Hay que fijar una duración adaptada a nuestro nivel físico y progresivamente aumentar el tiempo de carrera.

*Es importante que no se fijen objetivos basados en la distancia hasta que no se ha conseguido un ritmo de carrera que se soporte bien.

*El terreno para correr debe ser inicialmente llano, evitando los irregulares y resbaladizos y sobre todo las pendientes.

*Al terminar no se puede parar de golpe sino más bien de forma progresiva para evitar posibles mareos asociados a los cambios bruscos en la presión arterial.

*Se finaliza la actividad con nuevos estiramientos para que los músculos se recuperen.

LOS ERRORES MÁS COMUNES A LA HORA DE CORRER

1. Marcarse objetivos muy exigentes: suele ocurrir que quienes no tienen entrenamiento deportivo se proponen llegar a la meta en una competición como el maratón. Para competir o participar en pruebas de este calibre, Manonelles señala que es necesario una preparación de al menos 8 semanas.

2. Emplear ritmos de carrera demasiado intensos: las actividades extenuantes y que agobian al corredor dan lugar a un gran número de abandonos en la práctica de este deporte.

3. Buscar información y consejos en revistas, Internet o conocidos: para practicar con garantías de salud cualquier deporte hay que acudir a los especialistas para encontrar el asesoramiento correcto.

4. Tomar bebidas refrescantes y energéticas: la hidratación debe realizarse con agua o con bebidas específicas para deportistas.

5. Buscar asesoramiento en tiendas deportivas: los fines de los establecimientos son meramente comerciales y su personal no cuenta con la formación ni titulación necesaria para ofrecer información sobre qué equipamiento es el más adecuado para las condiciones físicas de cada persona.

6. Salir a correr con sol y altas temperaturas: se pueden producir peligrosos golpes de calor o la descompensación de alguna patología cardiaca.

7. Utilizar plásticos alrededor del cuerpo en condiciones de calor: el objetivo es adelgazar pero esta práctica común entraña un grave riesgo para la salud.

El baño y la cocina, las estancias más peligrosas del hogar

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MADRID, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

   El baño y la cocina son las estancias más peligrosas del hogar, según ha avisado el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM), con motivo del lanzamiento de la campaña ’12 meses, 12 consejos de salud’.

   En concreto, a través de un corto de animación los fisioterapeutas han alertado de los peligros que pueden conllevar estas dos estancias y han informado de que los colectivos con más riesgo de sufrir lesiones en el ámbito doméstico son los ancianos y los niños.

   Y es que, según el Informe Mundial sobre Prevención de Lesiones Infantiles publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef, cada año mueren cerca de 830.000 menores de 18 años a causa de lesiones no intencionales.

   Además, el estudio revela que aunque el 95 por ciento de las lesiones accidentales en los niños tienen lugar en los países de ingresos bajos o medios, en los países de alto poder adquisitivo siguen suponiendo un problema, ya que representan el 40 por ciento de las defunciones infantiles.

   Sin embargo, muchos países desarrollados han podido reducir la mortalidad infantil derivada de lesiones accidentales hasta un 50 por ciento en los tres últimas décadas, gracias a la ejecución de estrategias multisectoriales e integrales para la prevención de las lesiones en los niños.

   Por ello, el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid ha abogado por formar a los progenitores sobre los riesgos que se sufren en el hogar y, en el caso de los niños, han recomendado a los padres fijar las estanterías a la pared; evitar que el suelo quede resbaladizo por un exceso de cera; evitar también la mala colocación de cables y alfombras; señalizar las puertas de cristal de una sola pieza para que se advierta su presencia; proteger las ventanas que se encuentren a menos de 1 metro del suelo; cerrar armarios y cajones, y fijar topes en su interior para evitar que se caigan encima de quien los abra.

   Asimismo, han destacado la necesidad de explicar a los hijos la importancia de no subirse a mesas o superficies inestables para alcanzar objetos a otra altura, de pedir ayuda para transportar elementos voluminosos aunque no sean pesados; y de bajar de frente de la escalera de mano, en el caso de que se utilice.

   Por otra parte, prosiguen, es importante recordarles que en caso de tener que cargar peso, debe de hacerse con las rodillas flexionadas y los pies ligeramente separados; y que no hay que ponerse de puntillas para alcanzar objetos de la estantería, si no que es mejor utilizar un escalón portátil.

   Del mismo modo, el CPFCM ha emitido una serie de recomendaciones sobre la mejor manera de realizar las labores domésticas sin sufrir lesiones músculo-esqueléticas derivadas de las malas posturas. Así, ha aconsejado descargar el peso del cuerpo sobre una y otra pierna alternativamente a la hora de planchar para evitar dolores en la zona lumbar y poner un pie en un pequeño escalón e ir alternándolo.

   Además, ha recordado que la tabla de planchar debe regularse de manera que quede a la altura de la cintura para realizar el gesto con la espalda recta, y que se debe ir cambiando de brazo para repartir de manera simétrica el trabajo de los miembros superiores.

   También ha subrayado la necesidad de mantener la espalda recta para barrer y pasar el aspirador, para lo que se debería utilizar un palo de escoba de unos 130 centímetros y tubos telescópicos extendidos en el caso del aspirador.

   Igualmente, ha avisado sobre la importancia que tiene prestar especial atención a la limpieza de cristales o azulejos, ya que, según han comentado, un movimiento repetitivo de este tipo realizado con el brazo, puede generar patologías similar a las que sufren algunos deportistas, como  la lesión de manguito de rotadores, o la neuropatía de túnel carpiano.

   Para cocinar, han informado de que hay mantener las rodillas ligeramente flexionadas y apoyar una mano sobre los muslos para inclinarse a ver el guiso, y para sacar cosas del horno, flexionar las rodillas y no agacharse curvando la espalda.

El hombre con lupus y VIH que dio la pista para una vacuna contra el sida

En la historia de la lucha contra el sida, tener una enfermedad adicional a la infección por el VIH a veces depara sorpresas. Lo hizo en el caso de Timothy Brown, el famoso paciente de Berlín, al que una complicada leucemia le convirtió en objeto de un tratamiento experimental que, a la larga, le convirtió en el único paciente hasta la fecha en el que se ha erradicado la infección.

El escenario que se describe en un estudio publicado en la última edición del Journal of Clinical Investigation es diferente pero tiene puntos en común. Habla de un solo individuo que, como Brown, tiene una patología concomitante a la infección por VIH. Aunque este hombre no está curado, sí que controla el virus, que se mantiene a niveles indetectables sin necesidad de seguir tratamiento antirretroviral. La enfermedad que padece el paciente no tiene cura, es crónica y ha supuesto y supone un reto para la medicina moderna: se trata del lupus eritematoso sistémico (SLE, de sus siglas en inglés) y es una patología autoinmune, de las provocadas por el propio sistema inmunológico sin que aún se sepan del todo las razones.

Pero lo que hace interesante el caso de este anónimo paciente no es solo que tenga a la vez ambas condiciones, sino que la respuesta de su organismo podría, de forma aún por describir, esconder la clave para la tan ansiada vacuna terapéutica frente al VIH. Su organismo, según describen los investigadores de la Universidad de Duke que firman el artículo, ha desarrollado anticuerpos neutralizantes de amplio espectro, uno de los campos en los que más se está investigando en el diseño de nuevos prototipos de vacuna.

El autor principal, Barton Haynes, explica a EL MUNDO que son muchas las cosas que aún se desconocen. “No sabemos por qué controla la infección y es lo que estamos estudiando ahora”, adelanta. Esto no quita para que el trabajo tenga interés para la comunidad científica: “Las consecuencias del hallazgo es que, estudiando a este individuo, hemos aprendido sobre la dirección en la que hay que avanzar para inducir anticuerpos neutralizantes de amplio espectro en individuos sanos para una hipotética inmunización”, añade.

Haynes señala que el hallazgo dista de ser casual. Su equipo llevaba año preguntando en los departamentos de Reumatología del estado por un paciente que tuviera lupus y fuera seropositivo. Lo buscaban porque hace nueve años él mismo descubrió que algunos anticuerpos neutralizantes de amplio espectro del VIH se producían tras una reacción cruzada con los tejidos corporales denominada autoreactividad. Así, se trataba de anticuerpos antireactivos, que no se desarrollan normalmente en el organismo porque el sistema inmunológico los mantiene a raya, porque podrían dañar al propio cuerpo.

Sin embargo, las personas con lupus no tienen el sistema inmunológico como los demás por lo que, pensó Haynes, podrían experimentar esa misma reacción observada por él en el laboratorio y propiciar así los ansiados anticuerpos frente al VIH que, si bien algunos seropositivos desarrollan de forma natural, tardan tiempo en hacerlo por lo que no sirven para protegerlos de su propia infección.

Una vez encontrado al paciente que protagoniza el estudio publicado en JCI, los investigadores confirmaron su hipótesis. Eso sí, advierten, se trata más de un avance básico que de algo con inmediata aplicación clínica. Además, los autores subrayan que esto no quiere decir que los pacientes con lupus sean inmunes al VIH pero sí que esta enfermedad puede dar las claves frente a la infección por el virus de inmunodeficiencia humana.

De momento, explican en la revista, han conseguido aislar un anticuerpo neutralizante de amplio espectro denominado CH98, que se dirige a uno de los lugares por donde el VIH entra en las células CD4: el gp120. “Nuestro siguiente paso es saber si esto se puede utilizar en un candidato a vacuna y en ello estamos trabajando”, concluyen.

Cuidar de los hijos sin lesionarse

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MADRID, 7 Mar. (Infosalus/EP) -

  Cuando nacen los hijos nacen también todo un sin fin de tareas físicas que pueden provocar más de una contractura, por eso repasamos el día a día de mamás y papás para evitar las posturas más forzadas y habituales durante la crianza.

   Según explica a Infosalus Lorena Gutiérrez, fisioterapeuta especialista en embarazo, postparto y suelo pélvico, en el caso de la mujer es importante tener en cuenta los cambios físicos operados durante el embarazo que han transformado una musculatura que debe ir recuperándose durante los días y semanas siguientes al parto.

   Además, Gutiérrez señala que en los primeros días del puerperio el cansancio físico, los dolores asociados a una posible cesárea o las molestias del parto vaginal en la mujer, la falta de sueño y la intensidad de las emociones que se viven pueden llevar a que espalda y hombros se resientan. El simple gesto de tomar conciencia del propio cuerpo y aflojar los hombros y la tensión de la zona puede evitar más de una contractura en los progenitores, añade la fisioterapeuta.

   Con la ayuda de la fisioterapeuta, Infosalus hace un repaso a las situaciones cotidianas más comunes en la crianza del bebé y niño pequeño que conllevan en ocasiones un reto físico para padres y madres y su adaptación a los nuevos roles.

1. Amamantar o dar el biberón.

   Hay que cuidar la posición tanto de la madre como del bebé para que éste pueda succionar bien: su tripa tiene que estar en contacto con la tripa de la mamá y su cabeza alineada con su cuerpo. El cojín de lactancia se puede utilizar pero hay que evitar que el bebé se quede ‘panza arriba’ y tenga que ladear la cabeza para mamar. Además, lo correcto es acercar el bebé al pecho y no el pecho al bebé.

   Cuando se está sentado en un sillón, hay que tener los pies en el suelo, si por ejemplo se está dando el pecho derecho o se apoya al bebé en este brazo para darle el biberón, es aconsejable tener apoyada la pierna derecha en un taburete y no dejar el codo derecho en el aire, sino apoyarlo, para no generar tensión en el hombro.

   Por la noche, si se da el pecho en la cama de lado, se puede utilizar un cojín bajo la rodilla para equilibrar la posición y que la mamá esté más cómoda.

   Padres y madres deben elegir una postura cómoda sea cual sea el tipo de alimentación que reciba el bebé, pues es un tiempo para compartir y la situación debe ser la más relajada y favorable posible para la creación del vínculo.

2. Transportar al bebé

   En los últimos años se ha extendido el uso de fulares y mochilas portabebés. La diferencia entre ambos sistemas es que los fulares permiten una postura más ergonómica del bebé y reparten mejor su peso al transportarlo.

   Aunque existen mochilas de porteo ergonómico, son más comunes las mochilas en las que las piernas del bebé cuelgan hacia el suelo y su espalda queda recta, lo que genera tensión en su espalda. En el caso de los fulares portabebés, el cuerpo del bebé toma una posición más similar a aquella que tenía en el útero, con la espalda en forma de C, las rodillas flexionadas por encima de las caderas y separadas entre sí unos 90 grados.

   Cuando van creciendo y aprenden a andar en ocasiones hay que llevarlos en brazos, lo mejor es acomodarlos lo más cerca posible del cuerpo, con las piernas a cada lado del tronco y sujetando la parte posterior de su cuerpo para equilibrar su postura y la nuestra y siempre que sea posible con los dos brazos.

3.  Circular con la silla de paseo

   Es importante adaptar los agarres de la silla a la altura de la persona que la lleva para que queden por encima de las caderas y evitar las posturas que lleven a encorvar la espalda.

   En llano es mejor mantenerse cerca del carro y recordar empujar con todo el cuerpo y no sólo con los brazos. Cuando estemos subiendo escaleras ‘tirando’ de la sillita hacia arriba sobre los escalones hay que intentar doblar las rodillas y ayudar a la espalda con las piernas y el abdomen. Hay que recordar que tras subir una cuesta, la posición del cuerpo debe volver a la postura en la que la espalda esté recta y los hombros hacia atrás.

4. Recoger juguetes

   Es necesario tomar conciencia de que vamos a agacharnos muy a menudo a recoger los juguetes y demás objetos que el bebe vaya dejando tras de sí durante su crecimiento en los primeros años y cuando comience a explorar toda la casa.

   Por ello, cada vez que nos agachemos debemos cuidar de nuestra espalda e intentar adelantar una pierna con respecto a la otra para que la pierna de delante reciba más peso y tome fuerza al incorporarnos. Es más saludable inclinarnos movilizando la articulación de las caderas en vez de doblar el tronco desde la cintura.

5. Alzar al bebé

   Para levantar al niño del suelo hay que doblar siempre un poco las rodillas, evitar la inclinación con las rodillas rectas y sacar fuerza del abdomen para proteger las lumbares y la espalda. Cuando se coge al bebé de la cuna hay que intentar desbloquear las rodillas y pegar el bebé al cuerpo antes de incorporarnos.

6. En el baño

   Las típicas bañeras de patas de tijera con cambiador ayudan a mantener posturas erguidas al bañar al bebé en los primeros meses de vida. Es conveniente que mientras estamos de pie bañando al bebé podamos tener un pequeño taburete sobre el que descansar una de las piernas permitiendo así descansar la zona lumbar.

   Cuando crecen y aumentan de peso los pequeños pasan a la bañera tradicional. Entonces, para bañar al niño hay que ponerse de rodillas junto a la bañera y protegerlas poniendo debajo una toalla o un cojín. Al cogerlos es mejor acercarse lo más posible a ellos, doblar ligeramente las rodillas y apoyarlas si es posible al borde de la bañera, tomar fuerza del abdomen como si se metiera el ombligo hacia adentro y así evitar sobrecargar la espalda.

Las 10 malas posturas más comunes

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MADRID, 3 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Sujetar el teléfono con hombro y cabeza, cruzar las piernas, doblar el tronco para coger peso: todos hemos caído en estas malas posturas en alguna ocasión. Muchas de ellas se aprenden en la escuela y otras se derivan del entorno en el que vivimos pero todas ellas tienen consecuencias en la salud del día a día.

   Según explica a Infosalus Manel Domingo, decano del Colegio de Fisioterapeutas de Cataluña y especialista en Ergonomía Postural, el sistema educativo actual carece de una mínima enseñanza sobre cómo deben los niños sentarse, coger pesos o disponer de su espacio de estudio y los profesores tampoco tienen estos conocimientos para transmitirlos a los alumnos o corregir en ellos la consolidación de malas posturas.

   Es llamativo, señala Domingo, que exista una reglamentación legal sobre ergonomía en el puesto de trabajo a través de la prevención de riesgos laborales y que en las escuelas el entorno no esté adaptado a los niños. Así, el especialista señala que existen mesas y sillas estándar que no se pueden acomodar al ritmo de crecimiento infantil, se utilizan ordenadores que no dejan espacio en las mesas para la escritura manual o las mochilas escolares se cargan con demasiado peso.

   A continuación hacemos un repaso de las malas posturas más comunes, algunas fáciles de corregir y otras que por ser un hábito aprendido con los años conllevan una mayor dificultad a la hora de cambiarlas. Domingo señala a Infosalus las más importantes:

1. Síndrome de la billetera. Se da sobre todo en el caso de los hombres al colocarse en el bolsillo trasero del pantalón la cartera y sentarse, en ocasiones, en el caso de conductores u oficinistas, durante horas. Domingo explica que la profusión en el uso de tarjetas lleva a billeteras muy abultadas que se convierten en una especie de alzas para el glúteo y que dan lugar a un dolor lumbar crónico. Evitar este malestar es tan fácil como sacar del bolsillo la cartera y dejarla sobre en el asiento de al lado del coche o sobre la mesa de trabajo o en un cajón.

2. Colocar el brazo izquierdo sobre la ventanilla. También al conducir existe la tendencia a apoyar uno de los brazos sobre la ventanilla o algún elemento de la puerta del coche. Cuando el punto de apoyo crea una postura anómala al colocar el brazo demasiado alto de forma habitual aparecen las denominadas tendinitis del supraespinoso. Ser conscientes de la mala postura en estos casos es la primera norma para evitar realizarlas.

3. Sentarse en la parte delantera de la silla. Muchas de las lumbalgias que ocasionan esta mala práctica se solucionan simplemente acostumbrándonos a utilizar todo el asiento y apoyando la espalda en el respaldo.

4. Tener la silla de trabajo mal regulada. Es importante regular la altura de la silla para que los pies toquen con seguridad el suelo y que rodillas y caderas  formen un ángulo de 90 grados.

5. Coger cosas del suelo mediante la flexión del tronco. Este mal hábito puede dar lugar a hernias de espalda si se realiza de forma habitual. El especialista explica que, aunque debería generalizarse, la opción saludable de doblar las rodillas y bajar el cuerpo para levantarse junto al peso es común entre quienes ya tienen dolor de espalda.

6. Manipular mal las cargas. Cuando se llevan carpetas o elementos pesados hay que intentar aproximarlos al cuerpo para repartir mejor el peso. Lo mismo sucede en el caso de las compras, hay que emplear varias bolsas en lugar de una sola para repartir la carga y así equilibrar la postura corporal al caminar.

7. Llevar bolsos en bandolera. Es un problema en gran medida de las mujeres, señala Domingo, cuyos bolsos además terminan siendo muy pesados y alteran su postura al caminar al intentar compensar de forma natural el peso que portan.

8. Pantalla a un lado de la mesa de trabajo. La pantalla del ordenador debe estar frente al trabajador, si se sitúan a un lado de la mesa es necesario ladear la cabeza y se producen posturas incómodas y forzadas. Además, para mantener una inclinación saludable del cuello al trabajar la línea de visión se debe fijar como punto de partida en la parte superior de la pantalla.

9. Al dormir, hacerlo bocabajo y con la cabeza ladeada. Es una de las costumbres más difíciles de cambiar ya que al dormirnos actuamos de forma inconsciente, señala Domingo. Aún así es posible y necesario cambiar estos hábitos ya que generan tensión en el cuello y problemas respiratorios al comprimir el peso del cuerpo el tórax.

10. Cruzar las piernas. Es una de las malas posturas más comunes y puede producir dolores musculares derivados del intento del cuerpo por recuperar su alineación natural.

Eyacular 12 veces al mes reduce un 50 % los riesgos cardiovasculares

El doctor Frédéric Saldmann ha afirmado que los hombres que eyaculan 12 veces al mes disminuyen en un 50% el riesgo de problemas cardiovasculares y sin son 21 veces, también al mes, se reduce en un tercio el riesgo de cáncer de próstata.

Este médico francés, cardiólogo, nutricionista y especialista en higiene en el Hospital Européen Georges-Pompidou de París, ha hablado con Efe con motivo del lanzamiento en España de su libro El mejor medicamento eres tú. La salud está en tus manos.

Siguiendo con el sexo, y en relación con las mujeres, Saldmann explica que «aquellas que tienen menos relaciones sexuales son más propensas a desarrollar cáncer de mama que las que las practican de forma regular». Esto se debe, explica Saldmann, a que la hormona que se segrega durante el coito tiene un efecto protector sobre este tipo de cáncer.

El mejor medicamento eres tú, un éxito de ventas en Francia, es un libro práctico que repasa una serie de consejos naturales con el objetivo de demostrar que, en muchos casos, podemos evitar pasar por la consulta del médico.

El planteamiento del libro es que en el interior de las personas están los medicamentos que protegen y hacen que el cuerpo se mantenga sano. «Sé un emprendedor activo en salud», se aconseja.

Según el especialista «dentro del ser humano existen medios de autocuración sumamente potentes, basta con conocerlos para evitar numerosas enfermedades».

El cuerpo y la mente tiene recursos muy poderosos que casi nunca utilizamos, por ejemplo, señala, «cuando el corazón late a 150 latidos por minuto, pulsando en un punto concreto del cuello, el corazón pasa a latir a 60 latidos por minuto».

Saldmann ha recordado que gestos tan cotidianos como lavarse las manos antes de comer o después de ir al baño «nos van a ayudar a reducir en un 30 por ciento infecciones respiratorias y digestivas».

Un estudio realizado en la localidad de Barkley (Gran Bretaña), en el que él participó, ha demostrado que «un bol de cacahuetes puede llegar a contener 14 tipos de orina», lo que le lleva a subrayar que el aseo personal es vital.

El doctor también ha recalcado la importancia del descanso. «Dormir menos de siete horas es insuficiente», si el sueño es entrecortado «se puede sufrir falta de concentración, fatiga, estrés, depresión e incluso obesidad».

Por este motivo, Saldmann aconseja eludir cenas copiosas, hacer ejercicio antes de dormir, evitar la luz o darse una ducha fría para disminuir la tensión corporal y contribuir al sueño.

Un estudio llevado a cabo por investigadores británicos ha demostrado que «las personas que se levantan antes son más felices y gozan de mejor salud que aquellas que se despiertan más tarde».

La regulación del peso para evitar el exceso de kilos; el ayuno para mantenerse joven; conocer los gestos que curan y alivian; gestionar las situaciones de urgencia o entrenar el cerebro son otros de los aspectos que este libro desarrolla con el objetivo de mejorar la salud desde uno mismo.

Frédéric Saldmann es autor de numerosos bestseller entre los que destacan On s’en lave les mains, Le Grand ménage o Les nouveaux risques alimentaires.

El 81% de los españoles fracasan al hacer una dieta y el 76% no están contentos con su peso

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SEEDO avisa de que los índices de obesidad previstos para 2030 se van a cumplir en el 2015

   MADRID, 12 Feb. (EUROPA PRESS) –

   El 81 por ciento de los españoles fracasa al hacer una dieta, a pesar de que el 76 por ciento reconoce no estar contento con su peso actual, según se desprende de la ‘Encuesta XLS Medical sobre los factores de éxito y fracaso en el intento de adelgazar’, realizada a 2.944 personas por la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), en colaboración con XLS Medical.

   Se trata de unos porcentajes que, a juicio del vicepresidente de la SEEDO, Albert Goday, son “preocupantes” y demuestran que “algo está fallando” en el sistema debido a que la población quiere perder peso pero no lo consigue. De hecho, este problema se acentúa aún más si se tiene en cuenta que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado de que las previsiones mundiales de obesidad para el 2030 se van a cumplir en el año 2015.

   Por este motivo, los responsables del estudio han querido conocer qué aspectos son los que hacen que las personas no sean capaces de perder peso o, al mismo tiempo, de mantener una dieta sana y equilibrada en el tiempo. Así, la encuesta ha mostrado que los españoles quieren perder una media de 10 kilos en cinco meses, siendo la principal motivación para hacerlo el hecho de sentirse sanos (82,8%), vestirse mejor (85,6%), equilibrar su estado emocional (78,8%), buscar trabajo (65,4%) y mejorar su vida sexual (58%).

   “El fracaso en la dieta suele crear una insatisfacción personal que, en ocasiones, puede producir el llamado efecto rebote o el abandono del tratamiento”, ha comentado Goday, quien ha informado de que la constancia (85%), la motivación (58%) y el deporte (51%) son los principales factores destacados por los encuestados a la hora de finalizar con éxito una dieta.

   Ahora bien, el experto ha recordado que la obesidad es una enfermedad “crónica” y que para combatirla se necesita motivación para adoptar unos hábitos de vida saludables y, además, ayuda por parte de especialistas. En este punto, la encuesta ha mostrado que sólo el 35,1 por ciento de las personas que han querido bajar de peso han consultado a un profesional médico y que, por el contrario, el 49 por ciento se han autoprescrito los alimentos y los hábitos que consideraba más sanos.

   No obstante, el 41,6 por ciento sí que busca consejo profesional para informarse sobre productos específicos para adelgazar, mientras que el 23,9 por ciento se informa de estos complementos alimenticios a través de Internet; el 9,2 por ciento recurre a amigos y familiares; y el 7,5 por ciento a la prensa escrita.

   Al margen de todos estos datos, la nutricionista de XLS Medical, Carmen Pardos, ha informado de que el 65 por ciento de los encuestados considera que come de forma saludable y, de ellos, el 60 por ciento afirma haberlos adquiridos por sí mismos.

   En este sentido, Goday ha avisado de que hay “muchas” personas que comen mal y consideran que lo hacen bien y, ha señalado la necesidad de que se informe y se enseñe a la población sobre la importancia que tiene controlar las raciones, no comer entre horas y alternar la ingesta de determinados alimentos grasos y bebidas gaseosas.

   Asimismo, a la hora de comer, un 68 por ciento asegura que lo hace en casa y acompañados, aunque el 84 por ciento de los que hacen dieta no incluyen a su pareja en la misma. Respecto a la hidratación, el 51,3 por ciento de los encuestados asegura que bebe entre uno y dos litros de agua al día; el 31,8 por ciento menos de un litro; y el 14,5 por ciento dos o más litros.

   Ante todo esto, los especialistas han abogado por concienciar a la población sobre la importancia que tiene llevar a cabo la dieta mediterránea y han recomendado “huir” de todas aquellas que restringen alimentos. “Los libros son buenos para la literatura pero no para perder peso”, ha recalcado Goday.

   Dicho esto, el vicepresidente de la SEEDO ha lamentado que con la actual legislación comer sano salga “caro” y ha recordado que ya hay diferentes países de la Unión Europea que están reduciendo el IVA a los productos saludables y aumentándolo a aquellos con alto contenido en grasas.

   “Si la obesidad provoca un mayor gasto sanitario sería fundamental que los alimentos saludables fueran más baratos ya que así se favorecería su consumo”, ha recalcado Goday para zanjar recordando que esta enfermedad es más frecuente entre la población con un nivel social, económico y educativo bajo.

La exposición a temperaturas frías puede ayudar a perder peso

Foto: REUTERS

MADRID, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -

   La exposición regular al frío leve puede ser una manera saludable y sostenible de ayudar a las personas a perder peso, según escriben los atuores de una nueva investigación en la edición de este miércoles de ‘Trends in Endocrinology & Metabolism’. Por otro lado, esto significa que los hogares y las oficinas que son cálidos y agradables podrían ser en parte responsables de que engordemos.

“Dado que la mayoría de nosotros estamos expuestos a las condiciones del interior el 90 por ciento de las veces, vale la pena explorar los aspectos sanitarios de la temperatura ambiente”, dijo el primer autor del artículo, Wouter van Marken Lichtenbelt, del Centro Médico de la Universidad de Maastricht, Países Bajos.

“¿Qué pasaría si dejamos que nuestros cuerpos funcionan de nuevo para controlar la temperatura corporal? Nuestra hipótesis es que el ambiente térmico afecta a la salud humana y, más concretamente, que una exposición frecuente al frío leve puede afectar significativamente nuestro gasto de energía durante periodos de tiempo sostenidos”, argumenta.

   Marken Lichtenbelt y sus colegas comenzaron a estudiar los efectos del frío leve hace unos diez años. Según estos científicos, tienen pruebas que sugieren que una temperatura interior más variable, una que se deja a la deriva junto con la temperatura exterior, podría ser beneficiosa, aunque los efectos a largo plazo todavía necesitan una mayor investigación.

Un grupo de investigación de Japón encontró una disminución de la grasa corporal después de que los participantes pasaran dos horas por día a 17 grados Celsius durante seis semanas. El equipo de Países Bajos también vio que la gente se acostumbra al frío con el tiempo y tras seis horas al día en temperaturas frías por un periodo de diez días, la gente en su estudio aumentó la grasa parda o marrón, se sentía más cómoda y tiritó menos a 15 grados.

   En las personas jóvenes y de mediana edad, al menos, la producción de calor para no temblar puede suponer desde un pequeño porcentaje hasta un 30 por ciento del presupuesto de energía del cuerpo, destacan los científicos. Eso significa que temperaturas más bajas pueden afectar significativamente la cantidad de energía que una persona gasta en general.

   Así que, según los autores del estudio, tal vez, además de practicar ejercicio, tenemos que entrenarnos para pasar más tiempo en el frío. “La temperatura interior en la mayoría de los edificios está regulada para minimizar el porcentaje de personas insatisfechas”, escriben los investigadores.

“Esto se traduce en temperaturas relativamente altas de interior en invierno. Esto es evidente en las oficinas, en las viviendas y es más pronunciado en los centros de atención y hospitales. Por falta de exposición a ambientes con  temperatura variada, poblaciones enteras pueden ser propensas a desarrollar enfermedades como la obesidad. Además, las personas se vuelven vulnerables a los cambios repentinos en la temperatura ambiente”, concluyen.

Combatir el insomnio

Foto: FLICKER/ MIGUEL VERA

MADRID, 2 Feb. (EUROPA PRESS) –

   Pocas son las personas que al ser preguntadas sobre la calidad de su sueño no incluyen la referencia a alguna noche de insomnio. Existen buenas y malas costumbres que aseguran o evitan un sueño reparador.

   El insomnio es el trastorno del sueño más común, quienes lo sufren se quejan de dificultades para quedarse dormidos, para continuar durmiendo o ambas cosas. Entre los signos o síntomas del sueño se encuentran pasar mucho tiempo acostado antes de poder dormir; una vez conseguido hacerlo sólo ratos cortos; pasar despierto gran parte de la noche; sensación de no haber dormido; y despertar demasiado temprano.

   En la mayoría de los casos, se trata de un insomnio ocasional (de menos de una semana) o de corta duración (entre una y cuatro semanas) que puede tener su origen en múltiples factores: estrés, tensiones emocionales, turnos laborales rotatorios, cambios en el huso horario, trastornos de salud transitorios o, incluso, sedentarismo.

   El dormir poco o mal conduce casi inevitablemente al cansancio y falta de concentración durante el día. Por ello, existen hábitos de higiene del sueño que serán indispensables para recuperar sus beneficios reparadores. La ‘Guía Práctica Clínica para el Manejo de Pacientes con Insomnio en Atención Primaria’ (www.guiasalud.es) es un documento elaborado por profesionales donde podrá encontrar muchos aspectos útiles para combatir el insomnio.

   La doctora María Isabel del Cura, de la Unidad de Apoyo a la Investigación en Atención Primaria de la Comunidad de Madrid y Profesora de Medicina preventiva en la Universidad Rey Juan Carlos, ha formado parte del panel de profesionales que ha creado esta guía práctica en la que destaca la participación de los pacientes.

   Del Cura recomienda la lectura de los apartados finales del documento, dirigidos expresamente a los pacientes, y extrae a continuación los consejos indispensables para comenzar a hacer frente a los problemas del sueño.

QUÉ ES RECOMENDABLE

   · Mantener un horario fijo para acostarse y levantarse, incluidos fines de semana y vacaciones. Los cambios constantes en los horarios de sueño aumentan la probabilidad de que se generen dificultades graves y crónicas para dormir.

   · Permanezca en la cama el tiempo suficiente, pero no más, adaptándolo a sus necesidades reales de sueño. Reducir el tiempo de permanencia en la cama mejora el sueño y, al contrario, permanecer durante mucho tiempo en la cama puede producir un sueño fragmentado y ligero.

   · Si han pasado 30 minutos desde que se acostó y sigue aún sin dormir, levántese de la cama, vaya a otra habitación y haga algo que no lo active demasiado, como leer una revista o ver la televisión, por ejemplo. Cuando vuelva a tener sueño regrese al dormitorio. El objetivo es asociar la cama con quedarse dormido lo antes posible.

QUÉ HAY QUE EVITAR

   · Realizar en la cama actividades como ver la televisión, leer, escuchar la radio, comer, hablar por teléfono o discutir. El móvil y todas las aplicaciones de los medios sociales tampoco deberían estar presentes en los momentos previos al sueño. El cerebro necesita asociar el dormitorio y la cama a la actividad de dormir. Evite utilizar el ordenador en las dos horas previas al sueño nocturno.

   · Las bebidas que contienen cafeína, como las colas y el café, alteran el sueño incluso en personas que no lo perciben si se consumen por la tarde. El alcohol y el tabaco, además de perjudicar la salud, perjudican el sueño y, en este sentido, se debe evitar su consumo varias horas antes de dormir.

   · Acostarse después de cenar no ayuda a conciliar el sueño, deje transcurrir si es posible al menos dos horas desde la cena. Evite además tomar líquidos en exceso al final de la tarde y por la noche.

   Por último, Del Cura advierte de la importancia de no recurrir a la automedicación, ya que tomar medicamentos sin la prescripción médica correspondiente puede agravar el problema. “Lo que puede ir bien a un insomne puede no ser adecuado para otro”, concluye.